El Puente del Arzobispo

La Villafranca de La Puente del Arzobispo tiene su origen a finales del siglo XV, debido a la construcción del Puente de piedra promovida por el arzobispo Pedro Tenorio.

Los peregrinos hacia Guadalupe, el trasiego de ganado de la Mesta a través de la cañada, las ferias de ganado, y los impuestos que generaba el paso del puente, así como las dispares necesidades de la multitud que lo atravesaba, hicieron surgir una población ⎯alrededor del puente⎯ y con ello una floreciente cerámica artesana.

La existencia de talleres alfareros queda probada desde al menos el siglo XV. Las Relaciones de Felipe II (padrón de 1578) ya da fe de veintiseis alfareros, un cantarero y tres tejeros, además de referenciar a tres alfareros fallecidos.

En el siglo XVII ya se informa de una gran producción de tejas y ladrillos, productos muy demandados en los contornos. Ya Eugenio Narbona en 1624 informa que la fabricación en barro y vidriado de las piezas se hacía igual que en Talavera.

 

Al llegar el siglo XVIII las cerámicas de Puente y Talavera toman caminos distintos. Mientras la talaverana está influida por las artes italianas de tipo barroco y su mercado se dirige a una clientela alta y selecta; en cambio puente, apuesta por tonos verdes y motivos de animales, de fauna local (perdiz, ciervos…) y exótica, africana (elefantes, jirafas…).

En 1747 Puente tiene doscientos cuarenta y nueve vecinos, entre los cuales cuenta con seis alfareros y dos cantareros, concentrándose la producción cerámica en la calle Talavera e inmediaciones. En 1761, a través del catastro del Marqués de la Ensenada, se citan ocho tejeros, dos maestros alfareros, treinta y dos oficiales, ocho aprendices y cinco cobijeros (cobija: pieza especial de barro que sirve para proteger a las piezas más valiosas y mejor decoradas, dentro del horno, introduciéndose en ella). El propio Cardenal Francisco Antonio de Lorenzana nos informa de catorce alfares, en los cuales podrían cocerse anualmente unos setenta hornos.

En el primer cuarto del siglo XIX, la Guerra de la Independencia supuso un fuerte mazazo a la producción cerámica puenteña: hornos derruidos y alfares cerrados o destinados a usos distintos. Acabada la guerra, se produce una lenta recuperación: en 1827, fuentes citan fábricas de loza ordinaria y vidriado blanco. A mitad de siglo, Pascual Madoz, en su Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar, cita siete fábricas de loza con cinco hornos de teja y ladrillos y tres de cántaros y botijos.

A principios del siglo XX, el Conde de Cedillo informa de la existencia en Puente de una fabrica de loza fina y tres de loza ordinaria. Destaca la producción cerámica de la familia Sanguino (Taller de Aquilino Sanguino y posteriormente Juan Mauricio, a partir de 1945) o de Francisco Nevot (primer cuarto del siglo XX) con influencias del Art Nouveau y el Modernismo. Totalmente innovadores y distintos la decoración mediante esponjados de Nevot.

La guerra civil española supuso otro momento de menor producción de loza, debido a la misma situación de guerra y la falta de recursos humanos y económicos. Será a partir de 1940, con Pedro de la Cal, al comprar el alfar de Nevot y su colaboración artística, con Francisco Arroyo, yerno y anterior director artístico de Juan Ruiz de Luna, en la cerámica “Nuestra Sra. Del Prado” de Talavera, cuando se revoluciona el concepto, estilo y forma de hacer y vender la cerámica puenteña. Influencias que perviven hasta la actualidad. En 1952, se informa de veintitres hornos en Puente, entre alfares de fino y basto.

Entre los años de 1970 y 1980 se produjo un auge floreciente de la cerámica, con especial relevancia de la fina o artística. A partir de esas fechas, por motivos variados: supremacía del vidrio en las mesas; la fácil importación de cerámica industrial asiática, con precios bajos; el cambio de gusto o preferencias de la población; la crisis económica; y problemas intrínsecos del sector cerámico, ha conllevado que, en la actualidad, en el 2021, no haya en Puente más de doce talleres abiertos al público, en funcionamiento y con producción propia. Tanto Talavera de la Reina como El Puente del Arzobispo han tomado medidas para conseguir preservar y mantener este sector, y este Patrimonio.

El 13/10/2015, El Puente del Arzobispo obtiene el acuerdo de Bien de Interés Cultural por parte de la Junta de Comunidades de Castilla la Mancha, para sus técnicas tradicionales cerámicas. Y el 12/12/2019, junto con Talavera de la Reina, Puebla y Tlaxcala (Méjico) consigue el reconocimiento y la inscripción de estas técnicas tradicionales como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, por parte de la UNESCO.

Este alto reconocimiento debe iniciar, mantener, y garantizar el registro, la documentación de esta gran manifestación cultural, así como la salvaguarda de estos ancestrales valores culturales (Medidas de Salvaguarda).

Administraciones, asociaciones y la propia población están ya trabajando, para la divulgación y puesta en valor de estos elementos culturales de la comunidad, favoreciendo la toma de conciencia de la población sobre su valor patrimonial único, y que se preserve y potencie su vitalidad, consiguiendo su continuidad, con transferencia viva de los conocimientos y haciendo posible la viabilidad económica del sector, sustento de tantas familias y valedor de tantos puestos de trabajo.

El Puente del Arzobispo es una población ligada indisolublemente al barro. La cerámica siempre ha sido la principal fuente de ingresos para su población, y en gran parte, para los contornos. La cerámica no sólo reina en los talleres, sino que es un modo de vida.

Las casas están diseñadas con fábricas ⎯obradores, pintadores, ruedas y molinos⎯ y grandes patios para el secado de las piezas al sol. Cerca del río Tajo existen grandes “cascotales”, fruto de la acumulación del vertido de piezas descartadas ⎯imperfectas o quebradas⎯ en la cocción de los hornos; las calles, industrias y comercios se expresan y divulgan con rótulos cerámicos.

Sus fiestas locales de verano (19 de julio) son en honor a las Santas Alfareras (Santa Justa y Rufina) y en esas mismas fechas se lleva a cabo “El Bautizo del Barro”, consistente en el baño absoluto de los asistentes con barro líquido (arcilla). La toponimia del callejero atestigua este pasado (retameros, de los molinos, de los hornos, de la cerámica); el mobiliario urbano, murales conmemorativos, decoración de templos, casas y ermitas se decoran con cerámica artística fabricada en la población; existe y perdura un rico lenguaje específico de la cerámica, que ha terminado extrapolándose al lenguaje coloquial urbano y familiar (cristalino, pieza, lustre, calda); al igual que la existencia de un rico vocabulario para los herramientas accesorias al barro (alaría⎯alpañata⎯albañal⎯atifle); algún taller (Pedro de la Cal) sirvió de inspiración y escenario para la creación de grandes obras de música, como la zarzuela de tres actos “Loza Lozana” del maestro Jacinto Guerrero y los libretistas Federico romero y Guillermo Fernández-Shaw, estrenada el 2/09/1943 en la Gran Vía madrileña ⎯Teatro Coliseum⎯ con gran éxito; y en los actos y pensamientos de los puenteños, cuando llegan los últimos momentos de sus vidas ⎯la muerte⎯ colocando como recuerdo de sus allegados, lápidas funerarias conmemorativas, por supuesto, en cerámica.

Los colores azul (cobalto), amarillo (antimonio), anaranjado (hierro), negruzco (manganeso) y por supuesto el verde (cobre) de los óxidos de los pintores puenteños están presentes en su vida, en la cocción de sus personalidades.

Texto: Manuel Rico Cantero

Patrimonio

Inmaterial Cerámica

CUESTIONARIO

POBLACIÓN GENERAL
DE TALAVERA DE LA REINA

“LA VIDA SOCIAL DE LA CERÁMICA DE TALAVERA EN 2021”

Consentimiento


Datos Sociodemográficos


Usos y prácticas cotidianas vinculadas a la cerámica


Imaginarios, sentidos y emociones de la cerámica talaverana


Presencia y Visibilidad de la cerámica en la ciudad


Valoración realidad cerámica: presencia, visibilidad, valoración econónica


Acciones individuales e institucionales para evitar su desaparición


CUESTIONARIO

ARTESANOS Y PROFESIONALES
DE LA CERÁMICA DE TALAVERA DE LA REINA

“LA VIDA SOCIAL DE LA CERÁMICA DE TALAVERA EN 2021”

Consentimiento


Datos Sociodemográficos


Perfil Artesano/Profesional de la cerámica de Talavera


Su Oficio en el pasado y en el presente


Presencia y Visibilidad de la cerámica en la ciudad


Situación, problemática y perspectivas de futuro


Relevo generacional


Acciones directamente relaccionadas con el mantenimiento de los procesos y profesionales de la cerámica de Talavera